Oración del Papa para el año de la vida consagrada

Oración del Papa para el año de la vida consagrada

Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Padre de nuestro Señor Jesucristo y Padre nuestro. Acoge la oración que te dirigimos. Mira con benevolencia nuestros deseos de bien y ayúdanos a vivir apasionadamente el don de la vocación.

Tú, Padre que en un designio gratuito de amor, nos llamas por el Espíritu a buscar tu rostro, en la estabilidad y en la itinerancia, haznos siempre portadores de tu memoria, y que ella sea fuente de vida en la soledad y en la fraternidad, de modo que podamos ser hoy reflejo de tu amor.

Cristo, Hijo de Dios vivo, tú que casto, pobre y obediente has caminado por nuestras calles, sé nuestro compañero en el silencio y en la escucha; conserva en nosotros la pertenencia filial y hazla fuente de amor. Haz que vivamos el Evangelio del encuentro: ayúdanos a humanizar la tierra y a crear fraternidad; que sepamos compartir la fatiga de quien se ha cansado de buscar, y la alegría de quien aún espera, de quien aún busca y de quien mantiene viva la esperanza.

Espíritu Santo, fuego que arde Ilumina nuestro camino en la Iglesia y en el mundo. Concédenos la valentía de anunciar el Evangelio y la alegría del servicio en la vida cotidiana. Abre nuestro espíritu a la contemplación de la belleza. Conserva en nosotros la gratitud y la admiración por la creación. Haz que reconozcamos las maravillas que Tu realizas en cada viviente.

María Madre del Verbo Vela nuestra vida de hombres y mujeres consagrados, para que la alegría que recibimos de la Palabra llene nuestra existencia y tu invitación a hacer lo que El nos diga (Jn 2,5) nos transforme en agentes activos en el anuncio del Reino.

Amén